8
PHILIA
¿Se pueden perder los papeles, así, como una sombra que se pierde entre las sombras, para toda una vida? ¿Y, si no es así, si al cabo de un tiempo puede uno volver a proponérselo, intentar recuperar el tiempo perdido a pesar del esfuerzo que esto conlleva? ¿Apretar los dientes e intentar elaborar acaso un par de letras dichosas? ¿Apreciar la sonrisa del espejo, el rostro del otro, eso que nunca has valorado por egoísmo estúpido, sucias pasiones, carácter o naturaleza?
No, no hay que escapar muy lejos, me temo. O, ¡quién sabe!, escapar tan lejos como permitan ya nuestras escasas fuerzas.
En su Ética a Nicómano, Aristóteles nos habla de ese bien tan preciado que se nos muestra a todos como virtud, o que va acompañado de virtud, es decir, lo más necesario (anakaiotaton) para la vida.
Amistad. Philia.
“Los amigos –dice Aristóteles- se necesitan en la prosperidad y en el infortunio, puesto que el desgraciado necesita bienhechores, y el afortunado personas a quienes hacer bien”.
Y también:
“La presencia de los amigos en la buena fortuna lleva a pasar el tiempo agradablemente y a tener conciencia de que los amigos gozan con nuestro bien. Por eso debemos invitarlos a nuestras alegrías porque es noble hacer bien a otros, y rehuir invitarlos a participar en nuestros infortunios, pues los males se deben compartir lo menos posible. Con todo, debemos llamarlos a nuestro lado cuando han de sernos de ayuda, y recíprocamente está bien acudir de buena voluntad a los que pasan alguna adversidad aunque no nos llamen, porque es propio del amigo hacer bien, sobre todo a los que lo necesitan y no lo han pedido, lo cual es para ambos más virtuoso”.

Herramientas agotadas, sin embargo, herramientas también del futuro, producen seres extraños de ignorante complexión y comportamiento dudoso. Se han vuelto locos de sangre prefabricada y ahora necesitan una mano de verdad, una mano amiga, que pueda habitar en el pasado, con fuerza, justificando el tiempo. “El planeta tierra nunca ha sido tan pequeño”, recordaba Virilio a propósito de la publicidad de una marca de teléfonos celulares. Y, a pesar de ello, nunca han estado algunos (¿los idiotas resentidos, los desheredados verdaderos?) tan cerca de perecer en su desértico abismo. “Ver a distancia, oír a distancia: esa era la esencia de la antigua perspectiva audiovisual –escribe Virilio-. Pero tocar a distancia, sentir a distancia, esto equivale a un cambio de perspectiva hacia un dominio que todavía no se abarca: el del contacto, el contacto a distancia, el telecontacto”.
Aunque también antes, mucho antes incluso de la llegada de los cables, de las nuevas ondas expansivas y de los no-cables, la fábrica de seres producía desiertos para ineptos indigentes e inadaptados enérgicos; amplias extensiones de terreno donde quedar fijados a una obsesión marchita, a cierta insistente manía, alejados de ese rostro del espejo que, al fin y al cabo, es el rostro deseado de la vida.
“Es absurdo hacer al hombre dichoso solitario –explica Aristóteles en su Ética-, porque nadie querría poseer todas las cosas a condición de estar solo”.
Así, cada gesto que niega, cada letra que niega, es un cuerpo de ingratitud inmensa que se exilia a la fuerza, violento y con justicia, a esa tierra vacía de los seres sin palabra.
Seres callados, seres extraños, alimentados del polvo de un camino que carece de retorno.
Comentarios » Ir a formulario
![]()
Autor: Anna
Al menos lo intentamos, para no aburrirmos mientras, claro.
Fecha: 19/09/2007 12:08.
![]()
Autor: Enrique
Fecha: 19/09/2007 12:17.
![]()
Autor: Magda
"Se busca un amigo. No importa que sea hombre o mujer, basta que sea humano, basta que tenga sentimientos, basta que tenga corazón. Se necesita que sepa hablar y callar, y sobre todo que sepa escuchar. Tiene que disfrutar de la poesía, de la madrugada, de los pájaros, del sol, de la luna, del canto, de los vientos y de las canciones de la brisa. Debe tener amor, un gran amor por alguien, o sentir entonces la falta de ese amor. Debe amar al prójimo y respetar el dolor que los peregrinos llevan consigo. Debe guardar el secreto sin sacrificio. Debe hablar siempre de frente y no traicionar con la mentira y la deslealtad. No debe tener miedo de enfrentar nuestra mirada...
Se busca un amigo para compartir los mismos gustos, que se conmueva cuando es tratado de amigo. Que sepa conversar de cosas simples, de lloviznas y aguaceros. Se precisa un amigo para no enloquecer, para contar lo que se vio de bello y de triste, de los anhelos y de las realizaciones, de los sueños y de la realidad. Deben gustarle las calles desiertas, los charcos de agua y los caminos, el borde de la calle y acostarse en el pasto. Se precisa un amigo que nos diga que merece la pena vivir, no porque la vida es bella, sino porque estamos juntos. Se necesita un amigo para dejar de llorar, para no vivir de cara al pasado. Que nos palmee los hombros, sonriendo o llorando, pero que nos llame amigo, para tener conciencia de que aún estamos vivos".
Un abrazo.
Fecha: 27/09/2007 01:48.

